Valledupar: El equilibrio entre vida estudiantil y tranquilidad personal

¿Por qué Valledupar es una buena ciudad en caso de migrar para estudiar una carrera universitaria?

Yo soy de Venezuela y viví la mayor parte de mis etapas allá. Cuando me gradué del colegio había algo que para mí era obvio, tengo que salir de mi pueblo porque sabía que ahí no había las suficientes herramientas para hacer lo que estaba buscando.

Irme era lo idóneo, pero más adelante vería que ni siquiera me iría a otra ciudad dentro de mi país sino una que no me esperaba. Se me presentó Valledupar como la opción ideal es una ciudad carente del constante caos de ciudades como Caracas o Bogotá que cuenta con grandes oportunidades, aunque a su vez con ciertas desventajas al ser una persona que no está acostumbrada a vivir completamente sola ni considerarse completamente independiente.

La verdad lo que hace más práctico la vida universitaria en Valledupar es el hecho de poder parar un mototaxi, subirte y llegar en máximo 30 minutos cuando el tráfico esta pesado por ejemplo yo vivo algo lejos de mi universidad y no he sentido que tenga que hacer demasiado trayecto desde mi casa hasta allá.

En cada barrio hay un parque cerca, puedo caminar, sentarme a leer algún libro o tratar de estudiar en caso de no querer hacerlo dentro de mi casa. He tenido más acceso que nunca a realizar actividades extracurriculares como lo es el deporte, porque hay muchas zonas en Valledupar destinadas a ello.

En cuanto a vida social se refiere fue fácil conectar con las personas del valle, sinceramente era lo que más me aterraba no poder socializar plenamente con las personas o no lograr hacer amigos, pero Valledupar me demostró lo contrario varias de las personas que he conocido le podrían sacar conversación hasta una piedra.

Valledupar: ciudad practica para el estudiante que busca tranquilidad.

Nunca me he sentido mortificada por el hecho de que me vayan a robar o me suceda alguna calamidad mayor (algo que me preocupada bastante al pensar en otras ciudades de Colombia para ir a estudiar). Por supuesto uno nunca debe dar papaya.

La zona a donde vivo hay dos parques muy cerca, varios supermercados, negocios de comida, tiendas de maquillaje e incluso un centro comercial a pocas cuadras, en comparación en donde yo vivía que tenía casi todo lejos. A pesar de no vivir en una pensión muy cerca de la universidad yo siento que el trayecto desde mi casa es super rápido.

Mis lugares más frecuentados en Valledupar

  • El centro histórico

Cuando fui por primera vez no sabía que era el centro histórico de la ciudad. Únicamente había ido para inscribirme a clases de música, por medio de estas luego de dichas clases me iba a caminar con mis compañeros para buscar que merendar o distraernos un rato allí descubrí que estaba maderos teatros (siempre digo que iré, pero nunca voy).

Los centros comerciales

Tiendo a ir bastante seguido a dichos lugares, ya que tengo uno bastante cerca y no siempre voy necesariamente a comparar.

Mi universidad

Es en donde suelo pasar la mayor parte del tiempo. Cuenta con instalaciones bastante buenas y siempre sucede algo con lo que entretenerme.

La novena

 Por ahí se trasladó la escuela de música en la que estaba. Descubrí el banco de la república como centro cultural amando especialmente su biblioteca.

El mirador de santo Ecce Homo

En el tiempo que va corriendo desde que lo inauguraron he subido como 8 veces. Me ha gustado hacerlo como plan con mis amigos para probar resistencia física.

Los conocí por mayormente por casualidad cuando salía de mi casa ya sea por visitar amigos, salidas a comer o hacer algún parche después de clases.

Lo más sencillo y mi mayor aprecio

Una de mis cosas más apreciada, pero simple ha sido poder comer arepas de huevo en el desayuno. Anteriormente solo las comía cuando las hacía mi abuela, cosas que sucedía cada 6 años, pero aquí puedo desayunar arepa de huevo todos los días si así lo deseará.

Ritmo de vida no me ha parecido nada ajetreado aquí. Diría que lo único que me molesta es los tremendos calores que hace para luego empezar a llover y que se paralice la movilidad. Porque se inundan las calles.

Valledupar una ciudad que se convirtió en mi segundo hogar puedo decir que me siento tan cómoda como en mi pueblo. Si eres una persona como yo, proveniente de un pueblo pequeño, acostumbrada a los planes sencillos, que le gustan salir a caminar y comer sabroso Valledupar es la mejor opción como destino para estudiar. Sin tener un costo de vida tan asfixiante como en otras ciudades.

El ritmo pausado no significa que la ciudad sea aburrida o apática. Al contrario, la calidez de su gente le da una vida muy especial. La facilidad con la que el vallenato se respira en el ambiente, la costumbre de compartir una conversación espontánea en cualquier esquina y la disposición de las personas para orientarte o sacarte una sonrisa hacen que la adaptación sea mucho más amigable. Para alguien que viene de un entorno tranquilo y que temía sentirse fuera de lugar, haber encontrado una red de apoyo tanto en la universidad como en la cotidianidad de los barrios ha sido fundamental para construir la confianza que hoy tengo.

Al final del día, Valledupar ha sido mucho más que el escenario donde estoy cursando una carrera universitaria; se ha convertido en el espacio donde maduré, donde descubrí nuevas pasiones culturales y donde aprendí a valorar la belleza de lo sencillo. Para cualquier estudiante que esté buscando un lugar acogedor, accesible y con una calidad de vida que permita enfocarse verdaderamente en el crecimiento personal y profesional, puedo decir con total certeza que este rincón del Caribe colombiano es una opción incomparable.

Ya son casi tres años viviendo, recorriendo y sintiendo Valledupar.

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